El ambiente laboral tóxico y cómo evitarlo

Aunque es muy difícil identificar y entender las razones que generan un entorno laboral tóxico, muchos estudios concluyen que su origen parece estar en la falta de motivación y frustración de uno o varios trabajadores, lo que tarde o temprano se acaba extendiendo en el departamento y la empresa. El sistema parece ser algo parecido a la manzana podrida que pudre al resto, donde un solo trabajador tóxico es capaz de contagiar a un grupo cada vez mayor de trabajadores. Es por eso que es muy importante identificar a los trabajadores tóxicos lo antes posible para intentar reconducir su comportamiento, y en caso de no lograrlo deberemos prescindir de ellos para impedir que su actitud contagie a todo el grupo de trabajo.

Un ambiente tóxico puede acabar destruyendo la empresa puesto que los buenos trabajadores bien acaban reduciendo enormemente su motivación y productividad o simplemente abandonan la empresa frustrados por el ambiente negativo.

A continuación revisamos las principales características de un ambiente tóxico de trabajo.

El trabajo en equipo no existe

Los problemas se individualizan: “esto es cosa de fulanito” o “en nuestro departamento no nos ocupamos de este tema”. No se trabaja en grupo por el bien común de la empresa sino que se tiende a ver únicamente paquetes de trabajo sin relaciones entre los mismos. No existe la ayuda mutua y el sacrificio por los demás.

Cuando hay problemas se buscan culpables y no soluciones

Por desgracia me he encontrado muchas veces con este tipo de actitud. Cuando el equipo se enfrenta a un problema se tiende a mirar en el retrovisor y buscar las causas del problema y ante todo el responsable del mismo. Este tipo de pensamiento se centra en el castigar a aquel que tomó una decisión equivocada en lugar de en solucionar el problema y simplemente aprender del error para no volver a cometerlo. La empresa o proyecto que se dedica a buscar culpables acaba teniendo el problema de que nadie quiere tomar la responsabilidad por el miedo a equivocarse, lo que sobrecarga a las pocas personas que asumen la responsabilidad.

En el lado opuesto, el centrarse en buscar soluciones hace que nuestros trabajadores tengan más confianza en sí mismos y no tengan miedo a aceptar mayores responsabilidades, lo que supone las condiciones perfectas para una empresa con éxito.

Existen reglas que nadie sigue

En toda empresa son necesarias unas reglas que organicen las condiciones de trabajo. Tanto si se trata de horarios, de exigencias de puntualidad, de normas de comportamiento, etc. En un ambiente tóxico dichas reglas no son respetadas, con lo cual cada trabajador hace lo que quiere sin que haya consecuencias.

Circulan rumores y chismes

Los rumores sobre cambios en la directiva, la situación de los proyectos, el futuro de la empresa, los problemas internos… son siempre un gran foco de distracción. Nuestros trabajadores pierden mucha energía en pensar y hablar sobre dichos rumores, en especial cuando éstos son negativos. Hay trabajadores que se dedican a criticar cualquier información o decisión, y esta actitud se debe impedir en la medida de lo posible para que no contagie su negatividad al resto.

No existe plan de desarrollo

Este problema viene de una directiva desmotivada, frustrada o asustada por perder su puesto. Estos gerentes no se preocupan del desarrollo profesional de sus trabajadores e intentan que continúen haciendo lo mismo todo el tiempo sin aprender nuevas herramientas o formarse en otras disciplinas. Dichas condiciones hacen que los trabajadores se vuelvan cada vez más incompetentes porque acaban viviendo en el pasado, y además que no puedan realizar otros trabajos en caso de ser necesario, lo que aumentará los costes totales de la empresa. Además, la falta de un plan de desarrollo desmotiva a los mejores trabajadores y les acabará alejando del departamento.

No hay claridad en funciones y objetivos

Es importante que todo el equipo entienda las funciones y responsabilidades del equipo, así como los objetivos de la empresa, el departamento y el proyecto en que trabajan. En definitiva, los trabajadores deben saber quién rema y quién arenga, en qué dirección remar y cuál es el destino del barco.

Otros toman crédito de tu trabajo

En un ambiente de trabajo en el que prolifera la mediocridad, aquellos que buscar hacer carrera deben tomar crédito del trabajo de sus compañeros. Para ello se evita el contacto entre diferentes jerarquías de modo que un jefe de grupo se puede colgar las medallas por el trabajo de su grupo afirmando que el éxito es gracias a él, mientras que comunicará muy claramente quién ha sido el responsable de los fallos en su departamento.

Conclusión

En caso de que te resulten familiares varios de los puntos anteriores será necesario que pases a la acción, para lo cual deberás identificar las causas y actuar sobre las mismas para cambiar la dinámica negativa antes de que sea demasiado tarde.